Si estás buscando ayuda para posicionar tu negocio, seguro que quieres resolver dos dudas básicas: cuánto vas a pagar y qué vas a recibir a cambio.
El problema viene cuando empiezas a comparar. Dos presupuestos de SEO pueden incluir trabajos completamente diferentes. Uno se centra en tu ficha de Google y poco más. Otro te habla de corregir la web, preparar contenidos desde cero y medir cada consulta que llegue.
Para saber qué te conviene, necesitas entender el alcance real de cada propuesta.
¿Qué estás contratando exactamente?
Antes de mirar el precio, merece la pena comprobar qué necesita realmente tu negocio.
| Servicio | Para qué sirve | Qué debe concretar el presupuesto |
|---|---|---|
| Auditoría SEO | Conocer los problemas y ordenar las mejoras | Páginas y aspectos revisados, informe y explicación |
| Optimización de la ficha de Google | Completar y corregir la información del negocio | Datos, categorías, servicios, fotos y accesos |
| SEO mensual | Trabajar el posicionamiento de forma continuada | Tareas, contenidos, seguimiento y límites |
| Diseño web con SEO | Crear o renovar la web con una estructura adecuada | Páginas, funciones, textos, migración y medición |
| SEO internacional | Preparar la presencia en otros idiomas o mercados | Países, idiomas, páginas y adaptación del contenido |
Piénsalo así: una auditoría que solo te entrega recomendaciones y un servicio que además las implementa tienen alcances totalmente distintos. Esa diferencia debería quedar clara desde el principio, antes de firmar nada.
Qué influye en el precio del SEO
El estado de tu web
No es lo mismo mejorar unas páginas bien organizadas que rescatar una web con errores técnicos, contenido insuficiente o un formulario de contacto que nadie sabe si funciona.
Primero hay que entender el punto de partida. Y eso cambia todo.
La competencia y las búsquedas que quieres trabajar
Una academia que ofrece clases en un barrio concreto de Málaga y una tienda online que vende en toda España necesitan estrategias muy diferentes.
La zona geográfica, el sector en el que te mueves y los resultados que ya aparecen influyen directamente en el trabajo necesario. Por eso el presupuesto debe responder a tu proyecto concreto, no a una plantilla genérica.
La cantidad de servicios y páginas
Una empresa con un único servicio puede arreglarse con pocas páginas. Otra con varios tratamientos, productos o ubicaciones diferentes tendrá bastante más información que organizar y mantener actualizada.
Importa cuánto contenido hay que revisar, crear desde cero o actualizar regularmente.
Quién prepara y ejecuta las mejoras
Pregunta quién redacta los textos. Quién modifica la web. Quién revisa los resultados después.
También conviene saber qué tareas dependen de ti: aportar fotografías, validar información técnica o facilitar acceso a las herramientas que uses. Así podrás valorar mejor el coste y la dedicación que te va a exigir el proyecto por tu parte.
Qué debería incluir una propuesta clara
Antes de aceptar cualquier presupuesto, deberías poder responder estas preguntas sin dudar:
- ¿Qué vais a revisar y mejorar? Pide tareas concretas y páginas identificadas, no generalidades.
- ¿Qué entregáis? Un informe, contenidos nuevos, cambios ya implementados o una combinación de todo.
- ¿Qué queda fuera? Alojamiento, publicidad de pago, traducciones profesionales o herramientas premium, por ejemplo.
- ¿Cómo mediremos los avances? Acordad qué datos se pueden registrar de verdad y cómo se van a explicar.
- ¿Cuáles son las condiciones? Precio total, IVA incluido o no, forma de pago, duración mínima y procedimiento de baja.
- ¿Quién conserva las cuentas y los materiales? La titularidad de Analytics, Search Console y los accesos deben quedar por escrito.
Si la propuesta solo dice "mejorar el SEO" sin más detalles, todavía falta información básica para decidir con criterio.
Cómo valorar cuánto puedes invertir
Piensa en el margen que te deja cada venta. En la frecuencia con la que un cliente vuelve a comprarte. Y en tu capacidad real para atender más trabajo del que tienes ahora.
Por ejemplo: si un servicio de SEO cuesta 250 € al mes y cada venta adicional te deja 100 € de margen de contribución, necesitarías al menos tres ventas extra para cubrir ese importe. Es una cuenta orientativa, claro. No contempla otros costes fijos ni demuestra que esas ventas procedan exclusivamente del SEO.
Además, tienes que considerar el tiempo. Puede haber una inversión inicial de varios meses antes de que empiecen a llegar oportunidades comerciales reales. Y las consultas no siempre terminan en ventas, eso lo sabemos todos.
El presupuesto tiene que ser sostenible para tu empresa mientras se desarrolla el trabajo. Sin agobios.
¿Conviene empezar por una auditoría?
Puede ser muy útil si ya tienes web y no sabes qué está frenando su funcionamiento o su visibilidad en Google.
Una auditoría te permite documentar problemas concretos y ordenar las tareas por prioridad. Después decides tú quién realizará esas mejoras: tu equipo, una agencia o un freelance.
Ahora bien, si empiezas desde cero, el primer paso suele ser definir qué necesitas construir. No tiene mucho sentido auditar una web que todavía no existe, ¿verdad?
Cómo planteamos el presupuesto en DevSEOMaker
Empezamos por conocer tu negocio. Tu web actual, si la tienes. Y lo que quieres conseguir realmente.
Después definimos el alcance: qué vamos a revisar, qué cambios proponemos y qué trabajo podemos ejecutar nosotros. Recibes una propuesta detallada para valorar el servicio antes de empezar a trabajar.
Puedes consultar nuestras opciones en la página de precios o contarnos directamente tu proyecto para preparar un presupuesto personalizado.